RESUMEN
En este panorama el conocimiento
del inglés ocupa el primer puesto en cuanto a expansión de uso se refiere.
Aunque dicha expansión de la lengua inglesa no reciba siempre una respuesta
positiva de aceptación, lo cierto es que, el inglés es la lengua de mayor uso
en Europa tanto entre las once oficiales de la UE como entre todas las lenguas
extranjeras del mundo. Así, según Miret (2001), este idioma lleva camino de
convertirse en la lengua de la UE. Esta afirmación se apoya en una encuesta
sobre habilidades lingüísticas realizada a 16.000 ciudadanos de la UE que
reveló que cada vez más personas (70%) admiten reconocer la necesidad de que
todos los europeos hablen inglés. Los datos de la encuesta también sugieren que
más de un 40% de europeos conoce la lengua inglesa y que casi la mitad admiten
poder seguir una conversación en inglés.Por otra parte, aquellas
personas que estudian inglés como una lengua distinta de su primera lengua
pueden tener dos clases distintas de motivación a la hora de querer aprenderla;
una motivación integrativa o bien una motivación instrumental (Broughton
et al., 1980: 5). En el primer caso, el estudiante necesita la lengua para
formar parte de una sociedad en la que vive y en la que la comunicación diaria
con el resto de hablantes necesita del dominio de otra lengua diferente a la
suya materna. De forma distinta, el estudiante que tiene una motivación
instrumental a la hora de estudiar inglés no necesita la nueva lengua para
comunicarse dentro de la sociedad en la que vive, sino para acceder a medios de
comunicación, literatura, cine, manifestaciones culturales de otros países o
para poder hablar y establecer relaciones con hablantes de otras culturas.