jueves, 10 de octubre de 2013




RESUMEN

En este panorama el conocimiento del inglés ocupa el primer puesto en cuanto a expansión de uso se refiere. Aunque dicha expansión de la lengua inglesa no reciba siempre una respuesta positiva de aceptación, lo cierto es que, el inglés es la lengua de mayor uso en Europa tanto entre las once oficiales de la UE como entre todas las lenguas extranjeras del mundo. Así, según Miret (2001), este idioma lleva camino de convertirse en la lengua de la UE. Esta afirmación se apoya en una encuesta sobre habilidades lingüísticas realizada a 16.000 ciudadanos de la UE que reveló que cada vez más personas (70%) admiten reconocer la necesidad de que todos los europeos hablen inglés. Los datos de la encuesta también sugieren que más de un 40% de europeos conoce la lengua inglesa y que casi la mitad admiten poder seguir una conversación en inglés.Por otra parte, aquellas personas que estudian inglés como una lengua distinta de su primera lengua pueden tener dos clases distintas de motivación a la hora de querer aprenderla; una motivación integrativa o bien una motivación instrumental (Broughton et al., 1980: 5). En el primer caso, el estudiante necesita la lengua para formar parte de una sociedad en la que vive y en la que la comunicación diaria con el resto de hablantes necesita del dominio de otra lengua diferente a la suya materna. De forma distinta, el estudiante que tiene una motivación instrumental a la hora de estudiar inglés no necesita la nueva lengua para comunicarse dentro de la sociedad en la que vive, sino para acceder a medios de comunicación, literatura, cine, manifestaciones culturales de otros países o para poder hablar y establecer relaciones con hablantes de otras culturas.